Por RENACE
Este año, el ministro de agricultura anunció que es
inminente la modificación de la
Ley de semillas argentina; el Gobierno nacional enviará antes
de fin del 2013 al Congreso el proyecto para modificar la ley ¡Vamos por las
10.000 firmas! Digamos ¡NO a la privatización de la vida, SI a las semillas en
manos de los pueblos y a la soberanía alimentaria!
Durante el 2012, diversas
organizaciones y movimientos lanzamos una campaña de recolección de firmas para
decirle NO a la modificación de la
Ley de Semillas de la Argentina. Tal
modificación equivale a privatizar las semillas, e implica el pago de regalías
por parte de los productores a las empresas biotecnológicas por la utilización
de las semillas mejoradas y patentadas. También significa la prohibición de
reutilizar las semillas que los productores obtienen de sus propias cosechas.
De este modo se viola un derecho fundamental de los agricultores de
seleccionar, mejorar e intercambiar las semillas libremente.
Invitamos a
todas las organizaciones, grupos, instituciones y personas que se sientan
comprometidas en la lucha por la soberanía alimentaria de nuestros pueblos a
adherir con su firma a la siguiente Declaración en contra de la modificación de
la Ley de
Semillas de la Argentina.
¡Vamos por las 10.000 firmas!
10 motivos para luchar contra el proyecto de ley que
pretende privatizar las semillas en la Argentina
Sectores
del Agronegocio, de las transnacionales, así como el Ministro de Agricultura y
otros funcionarios, vienen trabajando sobre un nuevo proyecto de Ley de
Semillas. Según los borradores que se conocen y por las declaraciones públicas,
el mismo busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las
transnacionales. Las consecuencias las sufrirán los campesinos y
agricultores familiares, pero también el pueblo argentino, ya que golpeará
sobre el mercado interno de alimentos.
Podemos afirmar que:
1. La ley propuesta no protege los conocimientos
ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre
lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las
comunidades campesinas y los pueblos indígenas. De esta forma expande un
principio inaceptable, el de que es posible y aceptable privatizar los
conocimientos y diversas formas de vida La ley es parte de un conjunto
de normas e iniciativas políticas que fomentan la privatización de los
conocimientos y de las formas de vida, como las leyes de patentes, la
privatización de los sistema de investigación, la privatización de la
educación, etc. Este tipo de normas concentra un poder creciente en manos de
unas pocas empresas transnacionales, expropia y privatiza el patrimonio
biológico nacional, arruina los sistemas nacionales de investigación, dificulta
el intercambio de información -fundamento del avance científico-, agrede e
impide el normal desarrollo de las formas campesinas e indígenas de
relacionarse y hacer agricultura, y violenta principios éticos fundamentales,
como es el libre acceso al conocimiento. Al permitir la privatización de las
semillas, esta ley y su antecesora además ponen el lucro por sobre el derecho
fundamental a la alimentación.
2. Abre las puertas
para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad
agrícola y silvestre de Argentina. El proyecto de ley hace posible la mayor
privatización de los recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de
Argentina al expandir los llamados derechos de obtentor sobre las especies
vegetales. Al aplicarse la ley a todas las especies vegetales, el
proyecto permite que toda especie nativa pueda transformarse en propiedad de
empresas nacionales o extranjeras. Lo único que se requerirá es hacer un
trabajo simple de selección para lograr una población o grupo de plantas
relativamente homogéneas. Adicionalmente, el proyecto de ley facilita que
cualquier empresa se apropie de las variedades campesinas e indígenas, al
considerar como “nuevo” cualquier variedad que no haya sido comercializada
ampliamente o inscrita en registros de propiedad intelectual.
3. Ilegaliza o
restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de
la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar
e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior. Esta
práctica es un derecho fundamental de los agricultores y agricultoras del mundo
-incluso reconocida por el Tratado de Recursos Fitogenéticos de la FAO- que además fue central
en crear la diversidad y riqueza genéticas utilizadas por las mismas empresas
semilleras que buscan hoy prohibir aquella práctica. El proyecto
de ley impedirá que las comunidades campesinas e indígenas experimenten,
mejoren e intercambien libremente las semillas, proceso a través del cual
generaron toda la diversidad que hoy sustenta a la agricultura. Peor aún, la
combinación de esta ley con la ley de patentes hará posible que los
agricultores cuyas variedades hayan sido contaminadas por cultivos transgénicos
sean penalizados y sus variedades sean confiscadas. Se crea así una clásica
situación del ladrón detrás del juez.
De esta manera, el proyecto
de ley entra en conflicto con el Tratado de Recursos Genéticos de la FAO, del que Argentina es
signatario.
4. Fortalece las
condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos
transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir
prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un
carácter. La definición de los requisitos para otorgar propiedad no
exige que una variedad sea efectivamente mejor que las ya existentes, ni
siquiera exige que sea útil o inocua. Al definir que basta la diferenciación de
un carácter, facilita significativamente la práctica común de las empresas
biotecnológicas de utilizar variedades antiguas para adicionar transgenes o
genes cosméticos (sin valor productivo, pero capaces de provocar una diferencia
visible) y luego registrarlas como “nuevas”. La no exigencia de mejorías
comprobables o de inocuidad facilita además la introducción de cultivos
tóxicos.
5. Crea
condiciones para expandir la presencia de empresas semilleras transnacionales
en el país, en desmedro del desarrollo nacional de variedades vegetales. La
experiencia mundial ha demostrado que las leyes de propiedad industrial sobre
las plantas han provocado un proceso de concentración extrema de la producción
de semillas a nivel mundial, restringiendo así el acceso a nuevas variedades.
Al no permitir el libre uso de las variedades existentes para crear nuevas
variedades -base de los grandes avances en mejoramiento genético- la nueva ley
hace muy difícil el ingreso de nuevos actores a los procesos de mejoramiento
genético, reduciendo así la oferta tecnológica.
6. Al otorgar poderes
monopólicos sobre las semillas, dificultar los procesos de mejoramiento
genético independiente, impedir que los agricultores produzcan sus propias
semillas y facilitar los procesos de concentración de las empresas semilleras,
provocará inevitablemente el alza de los precios de las semillas, encareciendo
la producción agrícola en general y la de alimentos en particular. El
proyecto de ley crea las condiciones para un control monopólico del primer
eslabón (las semillas) de la cadena de producción de los alimentos, quedando
gran parte de la población expuesta a esta vulnerabilidad. Esta situación a la
fecha no ha sido posible debido a que la producción de semillas se encuentra en
manos de muchos y muchas agricultoras.
7. Otorga a las
empresas semilleras el “poder de policía”, ya que deja en sus manos el asegurar
que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente. Es conocido
que empresas como Monsanto y Syngenta han creado verdaderos cuerpos policiales
para controlar que los agricultores y campesinos no utilicen lo que ellos
consideran su propiedad. Se violan así incluso normas fundamentales del país,
como el que los cuerpos policiales están bajo el control y mando del Estado y
los poderes fiscalizadores dependen o son supervisados por éste. Es inadmisible
la privatización del poder de policía.
8. Permite el
decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no
cumplir con la ley. Esto se puede traducir en la destrucción de cultivos y
plantaciones frutales, en el decomiso de productos ya a la venta, e incluso en
el embargo de exportaciones argentinas. La ley facilita demandas sin
fundamento y limita el derecho a defensa de los demandados.
9. El proceso de
negociación de la ley está viciado de secretismo y sectarismo al ser llevado
adelante a puertas cerradas y únicamente con la participación de sectores
corporativos, sin darse a conocer al público el borrador que se está
discutiendo ni posibilitar la participación de toda la sociedad en el
debate. Una nueva Ley de Semillas de estas características afectará al
conjunto de la sociedad. Impedir su debate público es un atentado a los
derechos humanos de todo el pueblo argentino. Negar la información sobre el
Proyecto, como ha hecho el CONASE a las organizaciones que lo han solicitado
(no respondiendo el pedido) demuestra que no existe intención alguna de abrir
las puertas al debate.
10. El anuncio de la modificación de la Ley hecho simultáneamente con
la aprobación de la soja rr2 de Monsanto confirma quien es el principal
beneficiario de este Proyecto. La anunciada “Alianza Estratégica” con
Monsanto tiene a la modificación de la
Ley de Semillas como uno de sus pilares. De hecho, la mayor
corporación biotecnológica del mundo ha expresado este reclamo desde comienzos
del Siglo 21 exigiendo que Argentina le garantice la “seguridad jurídica” para
introducir nuevos transgénicos.
Hacemos un
llamado a Rechazar un proyecto de ley que atenta gravemente contra el conjunto
de los habitantes de nuestro país. La agricultura tiene un carácter
eminentemente social, puesto que tiene la función de sustentar y alimentar a
toda la población. Poner en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de
Argentina a través de la concesión de nuevos privilegios para las empresas
transnacionales que están en el negocio agrícola es avanzar por el camino de la
pérdida de soberanía para nuestro pueblo.
FUERA MONSANTO Y LAS CORPORACIONES DEL AGRONEGOCIO DE
AMÉRICA LATINA
POR UNA AGRICULTURA PARA
ALIMENTAR A Y EN MANOS DE LOS PUEBLOS
Organizaciones firmantes:
-
Movimiento Nacional Campesino Indígena
- CLOC – Vía Campesina Argentina
- GRAIN
- Amigos de la Tierra
- Acción por la Biodiversidad
- RENACE
- CLOC – Vía Campesina Argentina
- GRAIN
- Amigos de la Tierra
- Acción por la Biodiversidad
- RENACE
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