Enviado por Jorge Javier CaldereroHemos detectado, al igual que el 20 de marzo pasado, que el Cessna Citation de Santa Cruz fue utilizado por la primera dama y su hija para un viaje de dos horas a El Calafate. El fin de semana que pasó alrededor de la familia presidencial se movieron: un jet privado, el Tango 03, el Tango 10 y la máquina de la gobernación de Santa Cruz. Hoy vuelve a hablarse del sentido de apropiación que desarrollan las personas que se perpetúan en sus cargos. ¿Será este un caso?.
El día jueves 28 de julio la esposa del presidente, la Senadora Cristina Kirchner y su hija Florencia se trasladaron a Río Gallegos en el Tango 03. El viernes, un día después el propio presidente Néstor Kirchner arribó a su ciudad natal a bordo de un jet privado ante el asombro de muchos. Cuando se indagaron sobre los motivos de la utilización de una máquina que no es de la dotación presidencial, se nos señaló que la pedrada del día miércoles 27 dejó fuera de servicio al Tango 01 a raíz de los impactos que recibió en su estructura y en forma preventiva lo sometieron a una revisación general de alas, timones, fuselaje y motores.
No obstante para salvar cualquier necesidad de movilidad aérea del mandatario en su estancia en Río Gallegos, aterrizó en el aeropuerto Piloto Fernández el Tango 10 procedente de Capital Federal.
LA PRIMERA DAMA Y SU VIAJE RELÁMPAGO A EL CALAFATE
Hasta aquí más o menos estarían “justificados” los movimientos de las máquinas, aunque tal como lo refirieron nuestras fuentes encontraron poco conveniente mover un avión como el T03 para el traslado de la Senadora y su hija exclusivamente. Pero lo más llamativo sucedió el día domingo 30 de julio cuando un grupo de vehículos llegaron apresuradamente a la plataforma del aeropuerto local y de una camioneta bajó la senadora Cristina Fernández de Kirchner sola, sin acompañamiento familiar y fue directamente al playón de embarque.
Allí se encontraba estacionado el Cesna Citation LVWLS de la provincia de Santa Cruz el cual fue abordado por la esposa del presidente y partió rumbo a El Calafate.
En la villa turística la primera dama estuvo por espacio de dos horas en su residencia e inmediatamente y por el mismo medio regresó a Río Gallegos.
Detectada en la terminal aérea por gente inoportuna que portaba cámaras fotográficas con intenciones de retratarla, con un ademán imperativo y un tono que no dejaba lugar a dudas exclamó “Nada de fotos” y presurosa abordó la máquina del estado provincial.
Otra vez volvieron recurrentes los recuerdos del 18 de marzo de este año cuando, con foto de Cristina bajando del avión (la misma máquina Cessna) con el que se trasladó a El Calafate, apenas dos días después de asumir el vicegobernador Carlos Sancho tras la renuncia de Sergio Acevedo.
A pesar de la indiferencia oficial por lo que pueda pensar la gente que normalmente en buen número asiste a este tipo de abordajes del avión provincial, como aquel 18 de marzo no dejamos de rescatar algunas opiniones en el aeropuerto sobre el discrecional uso del avión Cessna. Precisamente un viejo militante del oficialismo que estaba allí, sentado en la mesa de la confitería le recordaba a nuestro cronista que en otras épocas, cuando Kirhcner gobernaba Santa Cruz, la utilización del avión sanitario era un hecho normal al punto que en algunos casos de emergencia debió de recurrirse al alquiler de una máquina privada para salvar la ausencia del avión oficial.
La pregunta que se instala hoy es por qué la senadora Cristina Kirchner, que ni siquiera es legisladora por Santa Cruz, utiliza el Cessna Citation provincial para viajar por asuntos particulares a El Calafate utilizando los bienes del estado como propios o en todo caso como bienes gananciales.




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