“La culpa la tenemos los choferes, porque hasta un chico de cinco años se da cuenta de que pasar por acá es imposible”, comentaba el conductor de un camión repartidor -con cierto dejo de resignación- mientras intentaba rescatar las ruedas traseras del vehículo de un pozo de agua y barro (de varios metros de largo) ubicado entre los bulevares de la avenida Presidente Perón, en la intersección con la calle Sáenz Peña.
Este episodio -que ocurrió ayer cerca de las 18- obligó a este repartidor a armarse de paciencia y solicitar la ayuda de otro camión que, con una soga, logró sacarlo a la rastra. Todo este chiste demandó cerca de media hora.
Lo preocupante es que el estado de esa esquina no es diferente al que presenta la venida Presidente Perón, en el tramo que va desde Alvear hasta la Escuela Nº24.
Con las recientes nevadas y lluvias, se profundizaron los incontables pozos que se inician en Alvear y Perón y que, inclusive, pasan por la puerta de un reconocido complejo turístico de esta ciudad. Un dato que no resulta menor en plena antesala de la temporada invernal.
“Sabemos que esta calle se va a pavimentar, per




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