jueves, junio 14, 2007

Represas que amenazan la Patagonia: Advierten que Hidroaysén debe reducir en 40% hectáreas inundables

Enviado por Bilblioteca Pedagógica Nº3

El ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitran, explicó que los proyectos de Endesa y Colbún, río Baker I y II, deben moderar su propuesta de terrenos que quedarán sumergidos, desde 7.900 hectáreas a 4.600 hás. De lo contrario, podrían ser rechazados.

Marco Gutiérrez V.

Asegurar que actividades económicas de importancia en la Región de Aysén, como la acuicultura y el turismo, no se vean perjudicados por el impacto del desarrollo del megaproyecto hidroeléctrico de Endesa y Colbún, Hidroaysén –que involucra una inversión de US$ 2.500 millones en al menos cuatro centrales-, es uno de los principales objetivos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) dentro de su plan "Infraestructura para la Competitividad" .

Para ello, el titular de la cartera, Eduardo Bitran, explicó que es necesario que las empresas reduzcan en cerca de 40% las hectáreas de inundación de los proyectos río Baker I y II, pasando de las 7.900 hectáreas propuestas por las compañías a unas 4.600 hectáreas Bitran indicó que el ministerio llegó a esta conclusión tras analizar una serie de estudios que se remontan a 2005 y también después de reunirse, durante cerca de seis meses, con actores económicos de la zona. Así, se determinó proteger y fomentar en la región, la floreciente actividad de pesca con mosca, la navegación en fiordos, el manejo del bosque nativo y la actividad pecuaria, que podrían verse afectadas e, incluso, inundadas por estas centrales de Endesa y Colbún que prevén una capacidad de 2.400 MW.

El ministro comentó, además, que en la XI Región existe un potencial del orden de 12.000 MW, pero que un estudio de la cartera determinó que lo ideal para resguardar intereses ambientales es de sólo 5.500 MW.

En este escenario, "no aparece el río Futaleufú, porque aunque sabemos que en éste hay un potencial hídrico importante para centrales hidroeléctricas, lo dejamos afuera porque ese río es el principal del rafting en Chile y, por lo tanto, el país optará desde el punto de vista económico por mantener esa riqueza para uso del turismo de intereses especiales", dijo Bitran.

Señal clara

Eduardo Bitran señaló que en el caso de Río Baker I, la propuesta de Hidroaysén es de 2.300 hectáreas inundables, pero que lo recomendado es menos de 1.000 hás. En tanto, en Baker II, la sociedad prevé 5.600 hectáreas bajo el agua, mientras que el MOP dice que deben ser menos de 3.600 has.

"Espero que los empresarios, al momento de plantear sus proyectos al sistema de evaluación de impacto ambiental –SEIA- hayan considerado estos planteamientos" , sostuvo Bitran.

-¿Y si no lo hacen? -Van a tener problemas en la participación ciudadana. Nosotros no tenemos un mecanismo de ordenamiento territorial, no hay una herramienta pública para regular estos conceptos. Pero, sin duda, los actores que tienen relación con el desarrollo del turismo de intereses especiales, han escuchado claramente lo que hemos planteado desde la perspectiva de generar infraestructura para hacer compatibles las distintas actividades económicas. Cualquier estudio de impacto ambiental tiene un mecanismo de participación ciudadana. Hay un mecanismo de regulación social que debe ser incorporado y considerado por la Comisión Nacional del Medio Ambiente –Conama- al momento de tomar la decisión final. No es un impacto ecológico en el sentido tradicional, pero es una externalidad negativa sobre otra actividad económica, que es necesario tomar en cuenta en este tipo de proceso.

-¿Quiénes se verán más afectados?

-Hay un conflicto con una serie de empresarios que tienen tierras en esta zona, como Víctor Hugo Pucchi y otros. En esta zona –Baker II- hay un glaciar que es de protección, otro sector de desarrollo pecuario importante, entonces estamos diciendo que hay que evitar la inundación de estas áreas. Según nuestro estudio de compatibilización de actividad económica con estos proyectos del Baker, se requeriría una reducción de más de 3.000 hectáreas de inundaciones. Esto no implica ninguna preaprobación de nada, lo que estamos haciendo es darle una señal a Hydroaysén, pública y transparente, porque esto lo entregué en Aysén, de que aquí hay una externalidad negativa sobre otros rubros económicos y que es preferible que los proyectos sean modificados antes de ingresar al SEIA

-Pero las hidroeléctricas pueden argumentar que debe primar el abastecimiento de energía, que favorece a miles de chilenos, mientras que el turismo es disfrutado sólo por algunas personas.

-El tema del desarrollo sustentable es siempre complejo, porque hay que conciliar distintos intereses, pero ante todo están los nacionales y regionales. El desarrollo de la pesca deportiva representa para Aysén un enorme potencial económico.

-¿De cuánto?

-Hoy no genera más de US$ 10 millones por temporada, pero afuera es de de casi US$ 2.000 millones, entonces, el potencial de crecimiento es ilimitado. Nadie está diciendo 'no a las centrales', pero sí que los proyectos tienen que ser pensados no sólo desde el punto de vista de la optimización hidroeléctrica, sino tomando externalidades negativas sobre otras actividades económicas. Las empresas saben

-¿Con el control de las inundaciones, cuánto baja la potencia de los proyectos?

-Eso lo tiene que ver la empresa, pero evidentemente caerá la potencia y la energía, sin duda.

-¿Han conversado con el ministerio de Energía sobre esto?

-Sí, le he planteado esto a la gente de Energía. Les pareció un análisis interesante y bueno en cuanto a poner señales de alerta respecto a potenciales externalidades negativas. -¿Y las empresas que dicen al respecto de este tema?

-Ellos nos han preguntado y les entregamos la información.

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