Por Jorge LeibikerViruta y Sudor
Payasos sin Fronteras
Campamento 27 de Febrero
Cada día tiene lo suyo, a veces trae luz y armonía y otras oscuridad y confusión. Así es hoy, aunque el sol quema las pupilas y la arena arde bajo los pies, la realidad escapa a nuestros planes.
O quizás somos nosotros que escapamos de la realidad haciendo planes que nada tiene que ver con ella en este intento de pigmeos jugando a ser gigantes.
No quiero ser ordenado y si pudiera escribiría como los hebreos de derecha a izquierda o de abajo para arriba.
Pero no estoy enojado, en realidad deberá reírme del chiste que nos contamos para creer en lo increíble. Que la vida puede ser organizada racionalmente por la mente humana., cuando somos un manojo de instintos, hábitos y supersticiones hechas desde nuestra imagen y semejanza con quien alguna vez nos creara
Pero pará un poco, explícate sino quien te va a entender.
¿Cuáles son los hechos que desencadenan tales pensamientos?
Pero que importan los hechos, lo importante es lo que hay detrás de ellos. Podemos ver dos cuerpos que desnudos se acarician pero no podremos ver si se aman o no.
De todos modos trataré de organizarme, que para eso se inventaron los ordenadores.
Hace cinco días que llegamos a los campamentos del pueblo Saharawi. Refugiados en el desierto absoluto del Sahara gracias a que Argelia les donara un pedazo de nada al ser corridos a punta de fusil por el ejército Marroquí y Mauritano, cuando hace treinta años España les vendiera lo que fue su colonia en el momento de abandonarla.
La resistencia del frente POLISARIO Saharawi por no poder hacer frente a dos ejércitos organiza un éxodo hacia el desierto dividiendo su población en dos e iniciando sus treinta años de exilio forzado en condiciones de vida que dependen exclusivamente de la ayuda humanitaria que reciben. Los alimentos, la ropa, los medicamentos y el agua que les llega racionada a través de camiones cisterna.
Todo lo reciben desde afuera convirtiéndose de pueblo nómade y libre en unos parias sin nada más que su dignidad y resistencia que en éstos tiempos no es poco pero no alcanza.
Pareciera que es más negocio ayudar a un pueblo de por vida que devolverle su condición de sujeto activo en la gestión y autonomía de su destino.
¿Cuántas ONG y asociaciones viven de ayudar a ésta gente que obviamente necesita ayuda?. ¿Cuántos funcionarios se enriquecen por ser los administradores de dicha ayuda?
Hoy la economía globalizada destruye para beneficiarse de la reconstrucción y los grandes ayudadores necesitan de los ayudados para que nada cambie. La caridad mal entendida empieza por casa dicen los corruptos de siempre.
Vinimos para hacer títeres a los niños y algunos talleres de formación con los jóvenes para que luego sean ellos quienes asuman su propia formación y diversión.
Se organizó así un gran programa consensuado entre las autoridades del gobierno en el exilio, el centro de mujeres y la organización de jóvenes.
Pero una vez en el territorio notamos como el castillo de arena empieza a desarmarse.
La organización de jóvenes es un joven que no logra hacer pie en la realidad porque la suya fue destruida cundo era pequeño. Cuando su madre corría hacia el desierto con él escondido en sus entrañas para que los marroquíes, que venían degollando, no se lo arrebaten a punta de bayoneta en su ambición de quedarse con nuevos y ricos territorios. Cuando su padre muere en esa avanzada intentando defender su pueblo. Cuando estando en Cuba para formarse, se entera al año que su madre murió entre otras cosas de tristeza cuando él llegaba a los 14 años.
Obvio entonces que si nuestro programa de trabajo empieza a hacer agua no sea importante cuando la falta de justicia para un pueblo los mata de sed. Al fin de cuentas que pueden hacer dos payasos donde la realidad muere de tristeza.
Y si una función no sale porque los chicos sin control ni contención generan confusión durante el espectáculo y frustración en nosotros pienso que debemos revisar que esta pasando y modificar nuestra estrategia.
Me asombra y apena cuando veo una larga fila de niños, desde grandes a pequeños, que para entrar a la escuela abren sus manitas para ser golpeados con una vara por dos celadores que parecen disfrutar de su tarea, mientras los niños entran a clase con dolor. Al preguntar me dicen que es el tratamiento para los que llegan tarde. Para que aprendan.
En occidente el castigo es la media falta que te va dejando libre pero no de culpa.
Un pueblo que sufre la tortura en los territorios ocupados castiga a sus niños por llegar tarde cuando nadie respeta los horarios.
Los niños, el eslabón más débil de la cadena, sufriendo la violencia de haber nacido en un pueblo en el exilio con temperaturas que en verano alcanza los 50 y tantos grados, viviendo en casas de arena que cuando llueve se deshacen y cuando no el sol te derrite
Seleccionados vaya a saber como para viajar al exterior en contingentes que los llevan al primer mundo para mimarlos como a huérfanos en navidad y a los dos meses los devuelven al desierto.
¿Y los que no van, como vivirán esa frustración?
Algo de eso intuimos en la función que no funcionó por tantas cosas como la de que quizás la mayoría no entendía el español, que el sonido no nos ayudó que agitados antes del espectáculo como si estuvieran en un estadio de fútbol no mejoró el clima y varios etc. para tener en cuenta.
Cuatro días llevamos y los agujeros en el equilibrio hacen tambalear la expedición. O no, simplemente muestran la realidad.
A raíz de estos malentendidos y otros tantos que muestran una falta de comunicación y entendimiento convocamos a una reunión con las distintas autoridades que participan de este proyecto;
El Cric con la pequeña y valiente Simona, la unión de mujeres y la organización de juventudes Saharauis.
Volvemos a revisar el programa, ajustamos detalles, se dan las excusas del caso y veremos como sigue la función.
El Taller de Animadoras Sociales

De las 15 plazas que proponemos vienen el primer día 6 el segundo 9 pero faltan 2 que no vendrán mas por haber encontrado trabajo. El tercer y cuarto día ya son 10 y el último 9.
Del material que pedimos para el taller, todo de reciclar no hay absolutamente nada porque nos dicen no sabían las cantidades,
Cuando damos cantidades va llegando a cuentagotas y si no fuera por Simona no nos salva ni Tarzan.
De las animadoras no todas parecen estar muy animadas y solo tres hablan español.
Nos tenemos que poner firmes para que en el salón de trabajo este solo la gente que va a tomar el taller y no sea una sala de espera con show incluido logrando una intimidad y un clima apropiado para la creatividad en gente de por si tímida.
Los celulares son la música de fondo que acompaña la actividad.
El primer día comenzamos con juegos de presentación, desinhibición y confianza.
El mejor momento se logra cuando en ronda, sentados en el suelo ponemos el material a disposición y se comienza con la construcción de títeres, cada una busca su estrategia mostrando creatividad y ganas.
A las dos horas y media de trabajo la energía decae. Damos un recreo pero ya no hay forma de remontar
Ramadam
Es la pascua islámica, consiste en un mes donde quienes lo practican no deben ni comer, ni beber ni tener relaciones desde que el sol sale hasta que se esconde. Por nombrar solo algunas de las restricciones que la religión impone.
Un mes de purificación extrema.
Obviamente la energía disponible es mínima y se agota en la mañana. Por otro lado pensemos que ni agua pueden beber con estas temperaturas asfixiantes y ni siquiera la propia saliva les esta permitido tragar.
Nos adecuamos y no pedimos mas de lo que pueden dar sintiéndonos una especie de traidores a cada vaso de agua que bebemos a escondidas.
Nos enteramos por las chicas, que cuando llegan no se le ven ni los ojos cubiertos por los lentes de sol y envueltas de pies a cabezas con sus hermosas melfas de colores, que tienen como ideal de belleza tener la piel blanca y ser gorditas por lo que toman pastillas al revés de nuestras occidentales que las toman para adelgazar y se someten a lámparas para convertirse en morenas.
Al segundo día se repite la dinámica, las nuevas comienzan el proceso y las otras mejoran el prototipo con detalles que lo embellecen y lo tornan más expresivo.
El tercer día que el grupo ya se estabilizo comienzan a improvisar historias en árabe y las jóvenes mas despiertas toman las cámaras fotográficas y de video y registran ellas mismas el desarrollo del taller con muy buen gusto.
En el recreo se arma un clima de música canto y baile que nos alimenta a todos y se organiza una reunión nocturna luego de su cena y sus rezos que son cinco en el día.
La fiesta es un éxitos llegan mas puntuales que al taller y terminamos cantando cada cual en su lengua haciendo palmas y disfrutando del encuentro.
El cuarto día debido a cambios en el programa por la falta de comunicación descrita en el principio del escrito la tarea se frustra ya que la función que debía ser a la tarde en una comunidad a 30 Km. se pasa a la mañana y luego por falta de vehiculo no se puede ir pero la actividad se pierde.
Estamos sobre arenas desconocidas y lo que en otras partes resulta puede no resultar aquí.
Conocemos a un muchacho que es el encargado de hacer el te que habla poco y entiende la mitad. El loco del lugar.
En un momento agarra la guitarra y nos deleita con una música maravillosa.
Nos cuentan que estaba en una escuela de discapacitados hasta que se escapo. Que con una madera una lata y unas cuerdas se hizo una guitarra con la que empezó a ejercitarse y que observando a los músicos y tomando su guitarra cuando estos la apoyaban fue aprendiendo y por eso toca como toca.
Cada vez que puedo le paso la guitarra que compre especialmente para eso, para compartirla con quien quisiera tocarla sin preocuparme de golpes ralladuras y otras yerbas. Pasa a ser nuestro músico invitado.
El último día del taller la directora del centro veta el uso del celular, la intimidad del grupo se respeta, el sermón de la mañana que les doy funciona y se remonta la apatía del día anterior con energía que se transforma en entusiasmo en las improvisaciones y belleza en la finalización de sus muñecos. Acortar la rienda en el momento justo ayudó al grupo a encontrar el rumbo
La evaluación del grupo se realizará el sábado en una clase de la escuela primaria donde serán ellas las que coordinen un taller de títeres con los alumnos. Para eso preparan unos prototipos para armar con todo el material necesario.
El final es ver todas las fotos que sacamos durante el taller y dos horas después del mediodía, hora normal de cierre, todavía estamos cantando y bailando sin poder despedirnos.
Contentos de haber remontado una situación difícil y de haber cerrado la primer semana de trabajo concluyo el primer informe.
Desierto del Sahara 4 de septiembre del 2007
El 5 de octubre fue viernes, equivalente a nuestro domingo.
El sábado 6 fue el cierre del taller de animadoras en una escuela primaria con 20 alumnos de 4 o 5to grado.
Las animadoras se hicieron cargo de toda la tarea tal como lo habíamos conversado.
Cada cual tomó a un grupo de tres niños y revivió el proceso de construcción del títere que le habíamos transmitido.
Salvo una participante que no mostró mayor entusiasmo tampoco durante el taller las 8 restantes dieron muestra de haber comprendido la técnica de construcción con la que trabajamos y el pasaje de la misma a los niños.
Terminamos como siempre cantando y compartiendo unas galletas con los niños que muy contentos se llevaron cada uno su títere para la casa.
En la charla final reconocieron que era la primera vez que recibían un taller de títeres y que se sentían capacitadas para transmitirlo a sus compañeras y utilizarlo con los niños que tenían a cargo. Coincidimos con ellas.
Contentos cerramos la primera etapa.
En cambio los espectáculos con los chicos todavía no suceden debido a que no logramos juntarnos con los chicos o con los autos que deben llevarnos a su encuentro.
Smara
Hoy viajamos a Smara, campamento a 30 Km. de donde estamos con el sol pleno de las 14hs, pero los chicos que nos esperaban desde las 12,30hs al fin se fueron.
Lo volveremos a intentar mañana y daremos dos en lugar de una para recuperar la función de hoy.
De todos modos al ver este segundo campamento que es mucho mas grande que donde estamos nos agarro como un escalofrío en el alma a pesar del calor.
Espero que las fotos y el video den una idea de lo que vemos.
Nosotros estamos muy bien atendidos y adaptándonos a las posibilidades que aquí tienen que pasa más por lo espiritual que por lo concreto.
Quiero señalar que debido a la experiencia de taller creo muy conveniente el no sólo dar espectáculos en las misiones de PSF ya que formar gente que quede con nuevas técnicas que luego puedan multiplicar en su lengua y con sus chicos es brindar una herramienta formativa y creativa que quizás el espectáculo no logre alcanzar.
Por otro lugar en sitios donde la lengua y la cultura sea tan diversa y las condiciones de vida tan adversas hay que pensar en tiempos más largos que una semana o 2 ya que los acuerdos se deben renovar y confirmar con la presencia de los PSF en el lugar.
De esa manera es posible conocer y ajustarse a los vaivenes que la realidad propone.
Por las características de nuestro espectáculo, intimista y hablado nos planteamos trabajar con grupos no mayores de 60 niños y en lugares cerrados.
Evitar el mes de Ramadam también sería conveniente porque para la gente es un esfuerzo adicional muy importante al que igual se entregan, pero es pedirles demasiado.
Desierto del Sahara Occidental,
6 de octubre del 2007
Domingo 7 de octubre
Después de varias idas y venidas. Desencuentros y decepciones hoy el encuentro con los niños en los dos espectáculos que hiciéramos en una pequeña aula de una de las escuelas primarias de Smara nos devolvió el alma al cuerpo y nuestro corazón se llenó de risas y ojos que nos miraban dando sentido a nuestra estadía en el desierto. Ya que a veces por extraña que parezca es la mirada del otro la que nos da sentido.
Tuvimos 33 chicos de 5to grado que entendían el español y con media hora de descanso otros 40 de 1 grado que no lo entendían pero traducción mediante y con la música y los títeres logramos cautivarlos.
Hoy salimos a las 8 de la mañana y regresamos 14.30hs y recién vamos a comer.
Estoy que me desmayo y esta gente se pasa un mes de Ramadam en ayuno estricto. Son increíbles.
Esta forma está funcionando y mañana y pasado haremos otras 4 en otra comunidad. Salvo el calor, que como te explico y algunos mosquitos, estamos muy bien. La temperatura llega a 45 grados por la tarde y el viento brilla por su ausencia. En los ratos libres nos la pasamos tocando cantando y tomando el te.
Lo de traer una guitarra que se pueda prestar ha sido una gran idea ya que aquí son muchos los músicos que no tienen instrumento y cuando la ven, la piden y disfrutan como niños. Anoche nos encontramos con músicos que pertenecen a los grupos locales y la guitarra giraba de uno a otro compartiendo las melodías de cada pueblo.
Auserd
Lunes 8 de octubre
Salimos con el sol para Auserd a unos 30 km. De donde estamos.
El camino era el puro desierto. El cielo, la arena y el sol.
La compañía estaba formada por Ami, nuestro cuidador protector y genio en relaciones públicas. Aziza y Fatima, dos de las animadoras que hicieran el curso con nosotros la primera semana.
Se ocupaban de la traducción durante el espectáculo y tomar fotos y filmar para lo que resultaron muy buenas.
Además nos llenaban de risas y energía.
Llegamos a la casa de la juventud y en una salita armamos y esperamos a los chicos que en número de 40 disfrutaron de la única función del día.
Luego alojamos en la casa de una de las chicas que hiciera el primer taller, una familia muy hospitalaria y simpática con la que compartimos el té, las comidas, nuestras canciones y anécdotas que nos permitían conocer sus costumbres.
A la noche un encuentro con amigos bajo las estrellas.
Allí vino el representante de la juventud con el que tuvimos una charla muy fuerte donde nos pidió que agradeciéramos a nuestra organización por habernos llevado y por la tarea que hacemos pero que el creía que en una semana de formación las chicas no quedaban preparadas para transmitir los conocimientos que sería muy importante un proyecto con continuidad de tres a seis meses para que los conocimientos maduraran. Nos pareció muy acertados sus comentarios y fue una de las primeras personas con la que pudimos entablar una conversación seria ya que el nivel de juego infantil que esta gente asume para todo quizás para sobrellevar esta dura situación es increíble.
Al otro día hicimos dos funciones para 80 niños y cada tanto teníamos que parar el espectáculo para hacer callar a las animadoras del lugar que no paraban de cuchichear que es el deporte nacional.
Por la noche tuvimos un encuentro con un tecladista de La estrella POLISARIO, importante grupo del lugar y la música calmó toda nuestra sed.
Laiún
Miércoles 10 de octubre
Con el sol nuevamente a través del desierto donde divisamos dos helicópteros militares como para no olvidar donde estábamos llegamos a Laiún, otro de los grandes campamentos.
Nuevamente en una salita de la casa de la juventud trabajamos para 40 niños y esperamos al segundo grupo que llegaba cuando nos íbamos para nuestra casa.
Al otro día decidimos hacer tres para dejar a todos contentos.
Nuestras animadoras se nos dormían atrás de nuestra mesa por el ayuno del Ramadam.
Las caras y las miradas de los niños nos hacían olvidar por un momento el desierto y la situación de injusticia que nos rodeaba.
La casa que en dónde alojamos era pobre entre las pobres pero igual nos trataron como a reyes, nos regalaron anillos, collares y pulseras y nosotros en cambio cantamos hasta quedar sin vos rodeados de niños, adolescentes y abuelas que aplaudían, bailaban y festejaban nuestra presencia.
Costó irnos a la medianoche. El desierto nos tragó en su oscura inmensidad y todavía me pregunto como se guiaba el chofer para llevarnos a destino. Por las estrellas me confesó con una sonrisa en los labios.
Al otro día Violeta se desmayó y estuvo todo el día en cama, la comida, el viaje a los saltos el poco descanso, el calor y el disgusto de descubrir que nos habían robado el celular que había quedado bajo candado la dejó sin aliento.
Ya el 12. 13 y 14 fue la fiesta del final del mes de Ramadam, como un fin de año y navidad juntos.
Todos comprando ropa ya que ese día se renuevan desde adentro hacia afuera, las familias se juntan y se come todo el día,
Nos trataron como si fuéramos de su familia y la pasamos muy bien.
En horas de charlas organizamos la siguiente semana.
Siempre debimos sortear pequeñas dificultades ya que la diferencia de habla, cultura, forma de razonar y sus ganas de agradar literalmente suscitaron varios equívocos.
Pero en el andar de los camiones se acomodan los melones y seguimos contentos con nuestra misión
Desde el desierto del Sahara Occidental
Viruta y Sudor
Virutaysudor
Payasos sin Fronteras
Dajla
Salimos a eso de las 18hs en una Toyota plena de material.
170 Km. de puro desierto. Sobre una huella que por momentos Ali, nuestro inigualable conductor adivinaba y por momentos inventaba.
El paisaje cambia sutilmente de la nada total a la nada parcial.
El sol nos regaló un atardecer de película y la noche nos devoró en su vientre.
A un punto dimos con un Land Rover viejo detenido por problemas con una goma. Alí frenó e inmediatamente se puso a ayudar en la reparación. Al rato otro auto hizo lo mismo.
La familia ya tenía una alfombra cubriendo la arena y daba inicio la ceremonia del té. Las mujeres charlaban entre sí, los hombres trabajaban y nadie parecía contrariado. A la hora, solucionado el problema cada auto siguió su camino.
A media noche llegamos a Dajla entre cantos, risas y conversaciones a voz en cuello.
Dajla no tiene luz y parece ser la primera comunidad que se instaló en el desierto. Luego de muchas vueltas llegamos a una casa humilde entre las humildes e inmediatamente empezó a circular la leche y el té. Así como una pava para lavarse. Al rato llegaron nuestros compañeros de viaje se cenó y la música acompañó la charla que sólo se silencia cuando duermen.
Aquí no había colchones y decidí dormir bajo las estrellas ya que adentro el calor era difícil de soportar.
Con la primera luz nos alzamos y descubrimos que en esa zona no tienen baño porque las napas de agua están muy cerca y se podrían contaminar. La gente espera la noche para hacer sus necesidades alejados de las casas. En realidad los baños en las demás comunidades es un invento reciente. Imaginen un pueblo que tiene tanto pudor para mostrar su cuerpo, aunque más no sea el pelo o un brazo que no tiene un espacio íntimo para sus necesidades básicas.
A eso de la 8hs vienen por nosotros y pasamos a buscar a las participantes del taller que viven lejos. Con la luz vemos lo grande que es ésta comunidad y a su vez lo pobre, tanto que el 27 parecía la capital y esto la periferia de la periferia. El cambio lo representaba el suelo que aquí si era de arena fina como uno se imagina el desierto.
Las 15 participantes fueron llegando a su ritmo y traductora mediante dimos comienzo al taller.
Iniciamos un trabajos con las Melfas y luego la construcción de muñecos con material reciclado. A las 12hs. Ya estaban agotadas y cerramos allí. Propusimos trabajar también por la tarde pero dijeron que muchas vivían lejos y tenían otras ocupaciones. Quedamos vernos al otro día. Volvimos a la casa. El calor y las moscas producían un efecto difícil de soportar y sólo la paciencia, la voluntad y el saber que ellos viven así desde hace más de treinta años nos permitía aguantar.
A las 15.30Hs. La organización de la juventud a cargo de la logística nos muda de sitio adonde si hay un baño y muy cerquita del lugar de trabajo para que no haya tanto gasto de nafta que no tenían.
A las 17hs. Empezaron a llegar los chicos como cabritas hasta contar cien. Las animadoras nos ayudaron en el orden y alguna que otra traducción. La música por fortuna los calma y los contiene.
Quedamos cantando luego con la plana mayor de la juventud que estaban repartiendo treinta mil juguetes junto a una organización de España por el fin de Ramadam a las cuatro comunidades que componen los campamentos. Mientras tanto el gobierno español sigue entregando tanques y armas al ejército Marroquí.
Básicamente el mismo esquema se repitió los tres días que duró el taller y las actuaciones.
Nuevamente cabe destacar la amabilidad y hospitalidad de éste pueblo que lo poco que tiene lo comparte e intenta disimular su pobreza para que te sientas bien. Nos piden que volvamos cuando queramos que su casa sea nuestra casa y nos regalan una remera para mí y una melfa para Violeta.
Otro sufrimiento que tiene que afrontar éste pueblo de por sí sufrido es la partida de sus hijos a estudiar al exterior.
Parten para Cuba, España, Libia y Argelia fundamentalmente. Estando hasta 15 años fuera de su casa como en el caso de los que van a Cuba sin volver a ver a los suyos y casi sin comunicarse.
Esta comunidad está tan lejos de todo que ni cobertura tiene por lo que nadie tiene celular y verdaderamente es increíble volver a estar en un lugar donde la gente se comunica de persona y no vive distraída con el maldito aparatito que nos atrapó a todos.
Las cabras y los camellos comen lo mismo que ellos ya que no hay una brizna de pasto en este mar de arena.
El encargado de la juventud, es escritor y hace teatro en un grupo y en su comunidad fue donde todo funcionó de manera más aceitada.
También nos enteramos que dos años atrás con unos franceses habían echo un taller de títeres en el lugar.
Sería fundamental incluir en futuros talleres chicas que ya hayan hecho una experiencia previa para estimular a las nuevas pero aquí no es fácil la coordinación pues viven en una improvisación continua.
De por si es un pueblo ruidoso, alegre y juguetón pero pasar tres días con la juventud fue de un desgaste increíble, no paran ni para dormir y su energía es una especie de tormenta de arena que arrasa con todo.
Seis horas de regreso entre el polvo y el movimiento para dormir y al día siguiente partir para Tifariti a una distancia de 310 km y 8hs de viaje.
Por fortuna la intuición de la responsable de la unión de Mujeres da con nuestro celular y aunque ya habíamos aceptado la falta nos alegra el reencuentro.
Tifariti
Nuevamente el desierto, a esta altura un viejo conocido.
La dirección es hacia los territorios liberados reconquistado por el ejército Polisario en su notable guerra de guerrillas.
Inmediatamente inicia un verdor sobre la tierra dura y luego unos árboles cada tanto hasta lo que podría parecer unos montes por aquí y por allá.
Nuestro conductor por fortuna sigue siendo Sidali Chej Medi que renuncia al bautismo de su hijo que aquí es muy importante por llevarnos a nosotros. Como traductor viene su sobrino que lo ama, tiene veinte años y desde los 7 se educó en España.
Este dúo dinámico es de una calma, una cortesía y de esa sabiduría que da la vida que nos enternece. Vienen también Simona nuestra coordinadora pequeña y de una fuerza increíble, Monse una Catalana muy alegre y trabajadora que esta realizando un proyecto de cooperativa de costura con mujeres y una chilena de abuelos palestinos que esta haciendo su tesis sobre resolución de conflictos.
El viaje es de múltiples conversaciones.
Sideli y su sobrino me cuentan la historia del fundador del Polisario y la resistencia Saharaui su mártir Elwali Mostafa Said.
Cuentan que era de una gran inteligencia y sabiduría, que estudió en Marruecos para ser maestro y que vivía en el desierto por el que estábamos circulando.
En el 1976, al año de la invasión marroquí y Mauritania inicia a los 20 años a reclutar entre sus amigos, jóvenes como él, el primer grupo guerrillero que con camellos y armas de caza salen a enfrentar a dos ejércitos regulares.
Este joven que sería el equivalente a Carlos Fonseca en Nicaragua, a los Castro en Cuba, y tantos otros no sólo resultó un gran estratega militar sino un maestro para sus compañeros que aún transmiten sus enseñanzas.
Ha realizado marchas de más de 4000 km. por el desierto.
Peleaban sólo de noche ya que el terreno del desierto no permite esconderse y recuperaban las armas del enemigo.
Llegó a entrar al territorio de Mauritania donde boicoteó el tren que une todo el territorio provocando desabastecimiento y caos. Al final logró que Mauritania se retirara del conflicto a los cuatro años de guerra.
Murió en una batalla a los veintisiete años de edad y como el Che y tantos otros revolucionarios pasó a vivir en el corazón de su pueblo.
El desierto pasaba a tener vida al conocer su historia.
Sidali me cuenta que su padre también murió en la guerra cuando él era pequeño. Su sobrino dice que es el multiuso de la familia porque sabe hacer de todo con sus treinta cuatro años.
Este pueblo que padece la desgracia colectiva de vivir hace más de treinta años exiliado en el desierto tiene aparte sus desgracias personales, sus muertes familiares, sus hijos estudiando fuera, la incertidumbre de los que quedaron en los territorios ocupados y el soportar un clima tan estricto que nunca antes vivió allí ni persona ni animal alguno. Como una maldición bíblica que les ha caído del cielo.
El viaje parecía no tener fin. A un cierto punto el clima cambió como por encanto y un frío patagónico nos azotó los huesos.
A un punto llegamos a un caserío de la familia de nuestros guías. Inmediatamente conectaron el auto a una batería, de ahí a un tubo y se hizo la luz. Nuevamente dentro la típica alfombra y los almohadones. Luego el té, las camas y a dormir.
Al otro día amanecí temprano y recorrí el lugar.
Los camellos llegaron a beber y las típicas fotos se disparaban solas. El desayuno es abundante y la compañía parte al lugar del encuentro con los artistas españoles y saharauis. Empiezo a entender que un desierto puede ser muy rico como es efectivamente el de su tierra liberada.
El lugar es un destacamento militar preparado para recibir gente. Se vive un clima de camaradería internacional y de trabajo creativo.
Nos instalamos y por la tarde partimos en un viaje de una hora hacia unas pinturas rupestres con arte figurativo: manos, jirafas, personas y rocas esculpidas por el tiempo.
Nos acompaña un guía militar para no pisar ninguna mina que todavía quedan de la guerra y siguen cobrándose vidas inocentes.
Los Saharauis están contentos, están en su tierra que es verde, llena de vida. Pájaros, pequeños lagartos manadas de camellos, conejos, lechuzas y otros seres que no vimos.
También hay montañas y el clima a pesar de ser un desierto es mucho más vivible que su campamento de refugiado.
¿Por qué no vuelven allí?
Porque tienen miedo que los bombardeen al no estar en un territorio de un país vecino como ya lo hicieran con Fosfato y NAPALM durante la guerra, perderían su calidad de refugiado, la ayuda internacional y la posibilidad de seguir presionando políticamente para volver definitivamente.
Tomamos un té a la sombra de un árbol, lujo que en los campamentos de Argelia no se pueden dar.
Al otro día el viaje es hacia el muro de 2700km de largo que separa los territorios liberados de los ocupados por los marroquíes.
Este muro fue realizado unas seis veces porque los valientes Saharauis lograban derribarlo. El definitivo construido en etapas con el apoyo económico de Israel que parece haber olvidado su calidad de pueblo perseguido y Estados Unidos el gobierno convertido en el estado terrorista por excelencia y los Marroquíes tiene tres partes: Un muro de lajas de más de un metro de alto, luego unas trincheras de arena totalmente minadas y luego una montaña donde están los soldados marroquíes montando guardia.
El camino es lo más parecido a una montaña rusa y nuevamente la maestría de nuestro protector lo torna suave.
Habubi Mustafa Lasiad nuestro sabio intérprete dice con razón que lo más trágico del muro es que ya está dentro de la gente.
Nos cuenta también de su vida como albañil en España y lo complicado de vivir en dos mundos tan diferentes pero lo hace contento de poder ayudar a su familia con la plata que junta en Europa.
También vemos en estos días que en la característica general que tiene un pueblo la diferencia la hace la personalidad de cada individuo que te puede hacer sentir en el cielo o en un pequeño infierno.
Caigo enfermo por problemas de comida y agua. No voy al muro. Soy atendido a cuerpo de rey, todos se preocupan, me visitan y me miman como pocas veces en mi vida.
Tifariti 2
Nos preparamos para la cena con el ministro. Todos en el salón principal en semicírculo para que el Señor nos salude cumpliendo con las formalidades del caso. La mesa preparada como para el banquete del Sultán me golpea, me sorprende.
Cuando Simona y Violeta entran junto a Sideli y su sobrino la guardia impide el paso a los Saharaui. Simona y Violeta se indignan, alegan razones de seguridad y a partir de ahí se arma un tole tole que termina con la solidaridad de nuestras amazonas que deciden no entrar si no lo hacen nuestros protectores. Ergo, no entran, se suben a nuestro móvil y desaparecen en la noche sin dejar rastros. Conociendo a Violeta, me esperaba esa reacción. Monse y yo terminamos de comer y también nos retiramos de la velada decepcionados con estas revoluciones que a la hora de compartir con el pueblo muestran la misma discriminación que el capitalismo ortodoxo y sus clases altas.
Un joven pintor que se da cuenta de lo sucedido me toma de la mano y durante una hora nos trenzamos en una discusión sobre lo que se puede y lo que se debe, la aplicación del socialismo en la vida cotidiana y otras yerbas. Cuando me piden que toque como estaba previsto en el programa respondo que sin mi compañera no subo y el aire se enturbia. Que se le va a hacer nadie es perfecto.
La escena deschava que ésta situación se daba ya en distintos niveles y con distintos Saharauis. Mmmm. Luego de la cena abren las puertas y dejan que todo el mundo entre, cosa que me calma. Inicia a sonar los amigos del grupo La Estrella POLISARIO y me siento al fondo de la sala.
Cuando ya todo parecía perdido aparecen Simona y Violeta vestidas con dos hermosas Melfas de colores acompañadas de nuestros dos sonrientes protectores y una muchacha Saharaui que conociéramos en Italia que por esas cosas del destino vivía en la casa donde los cuatro fueron a cenar. A mi me traen una Darrá blanca tradicional con bordados en dorado que me hacen sentir un Beduino legítimo y cos esas ropas subimos a tocar finalmente para un ministro que se aburría de lo lindo pero con una tribuna popular y entusiasta. Abrimos con Hasta Siempre Comandante, en honor al Che muy querido por todos los que estudiaron en Cuba preguntándonos por lo bajo Hasta Cuando Comandante.
Terminamos tomando el té, bailando y cantando con los Estrella y nuestro dúo dinámico. A la 01am se apaga el generador y las voces. Fin de la jornada.
A la mañana felicitamos a Monse por el extraordinario mural que se mandó y partimos despedida mediante rumbo al 27.
Vimos manadas de camello como para llevar una escuadra de reyes magos que puedan destrabar este conflicto paralizado desde el 91 cuando se impone un cese al fuego y un referéndum para saber si los Saharauis no querrían ser Marroquíes o que pero gracias a EE.UU y Francia nunca se lleva a cabo ya que alegan que La Monarquía marroquí es el control del comunismo en la zona. Ya no saben cómo disfrazar la rapiña que los alimenta.
Volvemos a viajar casi 12hs con una hermosa pausa para comer a cargo de nuestro bien amado baqueano.
Vemos algunas tumbas de los que no aguantaron la marcha por el desierto, vemos auténticos espejismos, nos enteramos la historia de amor de los palomos. Cuentan que cuando la paloma muere el palomo deja de comer hasta morir el también pero de amor. De que cuando se mata una serpiente hay que decapitarla y quemar su cabeza para que no se vuelva a juntar con el cuerpo. Me permiten conducir un tramo de desierto y entre saltos, polvo y un atardecer de aquellos va sucediendo el regreso.
A este punto llevamos recorridos más de 1500km. de desierto sus cuatro comunidades 14 espectáculos y tantos encuentros.
Campamento 27 de febrero
Lunes 22
Llegan unas seis mujeres a tomar el último taller previsto.
Decidimos sea Violeta la coordinadora que puede comunicarse mejor por una razón de genero y yo me ocupo de montar las 8hs de video registrada con un muchacho del barrio, a organizar las fotos y los escritos.
Las mujeres deciden trabajar dos horas cada día por la mañana ya que tienen hijos y están casadas.
La producción aunque en menos tiempo es plásticamente más elevada.
El jueves por la mañana damos la última función para los niños de la guardería local.
Por la tarde vamos a tomar un refrigerio con las participantes de los talleres y se entregan los certificados de participación. Estaba previsto hacer un picnic bajo los únicos arboles que hay por a.C. pero el siroco un viento arremolinado que por a.C. se desata de improviso nos obligó a atrincherarnos en la escuela.
Dijeron que fue leve y a mi me pareció terrible. Tienen todo en contra pero igual resisten.
A la mañana del viernes nos llevan a las dunas para hacernos el pan en la arena y dejarnos contentos con monito incluido.
Es increíble como muestran su agradecimiento y quieren satisfacer hasta el mínimo o máximo deseo que tengas y por otro lado la poca importancia que parecen darle a las cosas, los compromisos o las responsabilidades cuando de trabajo se trata. Las dos caras de la moneda.
Un mes a pleno, agotados pero contentos de haber cumplido nuestro sueño y los objetivos fijados. Más flacos y picados hasta en la esperanza pero cargados de afecto, llenos de miradas, anécdotas, estrellas y arena regresamos al territorio conocido de la vieja y abundante Europa que sin duda tiene mucho que aprender y que hacer para que éste pueblo pueda regresar a su tierra de donde nunca debió salir y se le reconozca su derecho a la autodeterminación como a cualquier pueblo de la tierra.
En la última cena llegan de improviso los músicos de la estrella polisaria con los que habíamos hecho buenas migas y mucha música. Nos alegra ese gesto y desenfundamos guitarras y cantamos las canciones que nos unieron.
Llega también Dih, la reina de las mujeres, madre de 5 varones y coordinadora general de la Unión nacional de mujeres que fue la que posibilito todo nuestro recorrido con celo de madre y responsabilidad política.
Les dedicamos varias canciones ya que casi no nos había escuchado y sugiere a los músicos de la estrella que incluyan en el repertorio que harán en un festival de la juventud en Venezuela uno de mis temas que habla del pueblo Saharaui lo que me llena de emoción. Como para rematar la velada hago entrega a La estrella de la guitarra que junto a Pierpaolo compramos a media para que llegue a manos del maestro de música y compositor de la estrella y sea el quien la administre lo más comunitariamente posible para que los músicos que no tienen instrumento puedan ejercitarse.
Firmamos una nota de entrega y modo de uso. El apretón de mano sella el pacto entre músicos y la guitarra azul queda en el desierto para seguir sonando.
Cuando nuestro grupo escolta nos lleva a la medianoche al aeropuerto escuchamos al presidente que desde Roma decía que los Saharaui estaban dispuesto a cualquier sacrificio y negociación para volver a su tierra a instaurar una república democrática. Que lo marroquíes que allí vivían se le permitiría seguir viviendo sin problemas y que ya no era posible seguir esperando.
El desierto iluminado por la luna plena nos daba la despedida.
Había pasado justo un mes pero parecían años que estábamos allí, donde el tiempo se ha detenido desde hace más de treinta años.
La despedida con los amigos que nos sostuvieron fue de pocas palabras pero de miradas intensas llenas de emoción.
Y comprendimos que allí en el aeropuerto había otro muro que nosotros extranjeros podíamos pasar pero ellos Saharauis no.
Conclusiones:
Es fundamental la figura del logista local y la contraparte con la que se trabaje ya que pueden facilitar u obstaculizar la tarea.
Probar con espectáculos al aire libre y más abiertos donde la música este presente ya que es el mejor elemento de comunicación.
Mandar compañías aguerridas y en lo posible de jóvenes con mucha energía si se quiere trabajar con adolescentes y pre ya que están un poco fuera de control.
Prever un tiempo de adaptación y no realizar trabajos de una semana o 15 días ya que hay que disponer de tiempo tanto para el trabajo como para las relaciones públicas que aquí son casi más importantes.
Realizar un trabajo en etapas como para lograr la formación de un grupo local que luego puedan ser los que den talleres o funciones en el lugar o salir por el mundo a contar su historia.
Pero nada de lo que allí se haga será suficiente. El único acto justo, humanitario, consecuente y razonable es que este pueblo termine su exilio, abandone los campos de refugiados y retorne a su tierra para volver a tomar las riendas de su destino.
Desde El Sahara occidental a los 27 días del mes de octubre del 2007
Jorge Leibiker Violeta Bergero
Payasos sin Fronteras
Viruta y sudor Patagonia Argentina




0 Comentá esta nota:
Publicar un comentario