La semana pasada tuve oportunidad de ver por televisión como la señora Rosa Chiquichano, juraba en el Congreso Nacional vestida con atavíos propios de los Tehuelches en su carácter de diputada por la provincia del Chubut. Luego, en los días subsiguientes, distintos medios nacionales reportearon a esta nueva diputada por lo curioso del caso, ya que es la primera diputada nacional descendiente de aborígenes.
En cada entrevista que la nueva diputada concedió a medios de Buenos Aires, fue muy enfática en su discurso al afirmar permanentemente sobre su lucha en favor de defender los derechos de los aborígenes, los más pobres, los recursos naturales y el medio ambiente.
En paralelo a esto, el viernes a la mañana escuche por una radio local (FM del Lago) entrevistar al delegado de la secretaría de trabajo de la provincia en la ciudad de Esquel, quien ante la insistente pregunta del periodista no tuvo más remedio que admitir a regañadientes que la ahora diputada nacional Rosa Chiquichano ha contratado a un peón rural teniéndolo "en negro" sin registrarlo ante el ANSES.
El funcionario también debió admitir que la ahora diputada nacional fue multada por la suma de $ 4.000,- ya que el empleado "en negro" que tenía, vivía en un rancho en condiciones denigrantes, debiendo tomar agua de un arroyo donde también bebían vacas, caballos, etc.
Según los dichos del funcionario, el peón rural tampoco contaba con un baño adecuado donde hacer sus elementales necesidades fisiológicas.
La misma diputada que la semana pasada se llenaba la boca con discursos muy emotivos en favor de los más débiles, contrató a un paisano suyo y lo denigró más que cualquier "terrateniente".
Luego de terminada la entrevista con el funcionario, el periodista agregó que la ahora diputada Chiquichano, en una audiencia ante el juez por esta infracción a las leyes laborales vigentes, respondió que en la "cultura aborigen", era normal y natural hacer caca entre los yuyos.
Me pregunto si el mismo periodista u otros periodistas se atreverán a pedirle explicaciones públicas sobre el tema a la flamante diputada nacional Rosa Chiquichano, abanderada de los aborígenes, de los más pobres y defensora de los recursos naturales.
Los discursos emotivos y lacrimógenos son muy útiles a la hora de embelezar a los votantes, pero deben ir acompañados del ejemplo personal, de lo contrario son lisa y llana hipocresía.
* DNI 11.796.522
Humphreys 1055 Esquel




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La verdad ignoro totalmente los hechos que se le imputan a la ahora diputada nacional Rosa Chiquichano, pero creo que habría que ser prudente antes de vertir los comentarios que hoy pude leer en vuestro blogg.
No la conozco, ni he cruzado una palabra con la Sra Chiquichano, pero he leído sus participaciones en la legislatura de la Provincia de Chubut, y los intereses que ha sabido defender, por lo menos en los extractos que pude tener acceso como cualquier ciudadano, reflejaron integridad y vehemencia en la defensa de intereses que son comunes a todos los ciudadanos de Chubut. Y me consta que le otorgo relieve,idoneidad y compromiso al debate de ciertos temas de por sí polémicos cuando de intereses y compromisos políticos y económicos se trató. En esta provincia donde los políticos comprometidos son minoría no es poco.
Y de lo que si he sido testigo, es que ante circunstancias en las que cualquier otra persona podría ejercer alguna influencia acreditandose en su caracter de funcionaria, no aprovechó tal posibilidad e hizo cola como todo el mundo y jamas invocó su condición para sacar provecho y la cola duró 8 horas. Hablando de una sociedad como la porteña,que es el escenario donde ocurrió este hecho, donde uno se da vuelta y ya hay gente colándose y chapeando generando chicanas en trámites y gestiones de cualquier tipo y en cualquier ámbito, esta situacion no deberia resaltarse como una virtud, pero termina siendolo porque imagínese cualquiera con un político en una cola...No existe.
Gracias por dejar espacio para algún descargo cuando es merecido.
Carlos
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