martes, junio 09, 2009

Opinión: “Carta para un pibe que ya no está”


Por Lucía Ortiz *

Esquel, abril de 2007.-

Hola: te pido que leas ésta, allí donde estés y que si ya te encontraste con alguno de los otros muchachos, que la compartas…si deseas podés leerla en voz alta para que escuchen todos… aunque recuerdo que no era tu actividad preferida. Quiero manifestarte que te extraño mucho y que tu partida ha generado mucha tristeza… por todos.

La verdad me siento rara escribiéndote, pero necesito decirte una vez más, que a pesar del dolor y la realidad que se vive a diario con chicos y jóvenes de tu misma edad, creo en la posibilidad de resolver los conflictos de otra manera, dialogando, no imponiendo fuerzas, ni pensamientos, ni gestos y miradas. Concertando espacios y actividades genuinos para desarrollar potenciales creativos, que permitan manifestar a la persona íntegramente.

Sé que es difícil que lo entiendas, sobre todo porque en este mundo, el conflicto es sinónimo de violencia y la política sitúa a la paz en un contexto violentado estructuralmente: por pobreza, exclusión, distribución de la riqueza no equitativa, deserción escolar, etc.,

Vos sabés de lo que te hablo… En fin, espero no sobrecargarte de penurias terrenas…te cuento que cada vez que escucho el “Ángel de la Bicicleta” de León Gieco, me parece que te voy a ver en cualquier esquina del centro…aunque…

Ya no recorres las calles en bici…

Ni te veo con la gorrita colorada con su estampa de reconocida marca de cerveza…en la frente

No te cruzo en la escuela, en el barrio, ni en la vida… sólo escucho mis lamentos y el de todos… vanamente a destiempo.

Hace tiempo… me duele la impotencia que vocifera tu muerte y caigo en la cuenta que desde antes de este instante desgarrado, me atormenta la certeza que sucedería…y yo aún sin saber qué hacer, qué decir, qué sentir…

Ya no te cruzo en la escuela, en el barrio, ni en la vida…

Infinitas respuestas puedo crear, ninguna aliviará tu ser…

¿Cuándo empezó tu muerte? ¿Peligrosa fue la vida que te llevó a la muerte? O ¿se instaló la muerte habitualmente, para hacerte arriesgada la vida?

Sabes? Nuevamente escucho mis lamentos y el de todos… vanamente a destiempo, porque hay más que ya no se proyectan en este mundo…y más que se codean aún con la muerte…

Y yo y todos, aún sin saber qué hacer, qué decir, qué sentir…porque ¿eran, son peligrosos o estaban, están en peligro? Ninguna respuesta nos exime de tanta indiferencia y prejuicio.

Deseo que vayas a la Luz, que te eleves por sobre todo lo que penaste… que perdones y te perdones eligiendo ser feliz universalmente.

Un abrazo y hasta siempre…Chau.

Lucía
PD: no te olvides de darles el mensaje al resto.

* DNI 17.900.501

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