Enviado Cristian
Hendrickse
Fuente: Página/12
Representantes de la comunidad mapuche Huayquillán de
Caviahue-Copahue, Neuquén, solicitaron a las autoridades del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) que rechace la financiación para una planta
de geotermia minera que produciría electricidad a través de la extracción de
vapores subterráneos y que sería emplazada sobre el volcán Copahue. El
fundamento parte de su cosmovisión: “Afectaría la integridad cultural de la
comunidad”, advierten, por la vinculación que mantienen con el pillán (volcán o
espíritu, en mapuche). “Es lo mismo que quieran hacerlo en el Santo Sepulcro”,
graficó el abogado de la comunidad, Cristian Hendrickse. En el petitorio
presentado apelan a la normativa interna del banco que apunta a respetar la
decisión de las comunidades y a la concepción de “propiedad” de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos.
La comunidad Huayquillán vive entre las localidades de
Caviahue y Copahue, separadas por 20 kilómetros de paisaje cordillerano y aguas
termales, donde viven unas 600 personas. Durante el invierno, permanecen en
Caviahue. En la “veranada”, como la llaman, en Copahue, para aprovechar la
fertilidad de la tierra y sembrar. Earth Heat Resources, una empresa con sede
en Australia, se instalaría ahí, en 1400 hectáreas que
el gobierno neuquino le concesionó a través de la Agencia para la Promoción de
Inversiones. El terreno pertenece al Parque Provincial Copahue, un área
protegida y declarada en emergencia ambiental. El BID aportaría el 70 por
ciento del presupuesto para la obra. Y, según indica la página web de la
empresa, abastecería parte de la provincia y al proyecto minero Pachón, en San
Juan, también rechazado por comunidades indígenas y asambleas de vecinos.
Hendrickse llegó a la capital porteña junto al Lonko Pedro
Huayquillán, Adrián González y Paula Kubli, para una reunión con Alberto Levy,
especialista en geotermia del BID. Desde la entidad informaron que la
evaluación del proyecto podría demorar unos dos años.
Los dirigentes de la comunidad sostienen que es “inadmisible
la viabilidad sociocultural” del proyecto. Y solicitan que se tenga en cuenta
la resolución del trahún (asamblea), que rechaza “cualquier proyecto de
exploración o explotación de vapores endógenos del volcán”. “Todo está en
riesgo y el volcán ya se manifestó”, contó Pedro con el ceño fruncido. Para
ellos, el proyecto representa un “desafío al volcán”: “Cuando tiene problemas
una comunidad, se manifiesta el pillán y repercute en las demás comunidades”,
explicó.
Además, apelaron a las salvaguardias de la Política Operativa
Sobre Pueblos Indígenas que el BID establece a la hora de financiar un
proyecto. Una de las cláusulas señala que la entidad “requerirá evidencia de
que el proponente del proyecto ha llegado a acuerdos satisfactorios y
debidamente documentados con los pueblos afectados o se ha tenido su
consentimiento”. Lo que los habitantes se niegan a dar. Por último, explican
que la Corte
Interamericana considera que para las comunidades la tierra
es “un elemento material y espiritual del que deben gozar plenamente”.
Informe: Carla Perelló.
Nota relacionada: Vecinos explican por qué no se reactivará el proyecto geotérmico en Copahue -Caviahue


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