viernes, octubre 19, 2007

De cara al 28: El MORENO y las elecciones presidenciales

Por MORENO

Restan pocos días para que procedamos a elegir un nuevo Presidente de la República.
Estimamos necesario hacer conocer nuestra opinión sobre lo que debería ser un gran acontecimiento para el sistema democrático. Señalamos que el Presidente de nuestra institución, por ser uno de los candidatos, se ha excusado de participar en la redacción de este comunicado.

Como señalara Homero Manzi, quienes fundamos el MORENO decidimos “no contemplar en sorda calma, ver destruir las cosas que parimos con el alma”. Desde su nacimiento, el MORENO ha proclamado que su objetivo fundamental es la recuperación por parte de la Nación, de la propiedad, la política y las rentas generadas por los hidrocarburos, enajenadas vilmente en la década de los 90, situación vigente a la fecha. Ello se fundamenta en la necesidad imperiosa e impostergable de poner esas riquezas al servicio de un proceso políticamente independiente de los grandes centros del poder mundial, económicamente soberano -considerando este aspecto como previo y necesario para plasmar una real independencia política- geográficamente equilibrado y socialmente equitativo.

En similitud con el resto de los demás países del mundo, no cabe para nosotros otra concepción que la estratégica para abordar el tema de los hidrocarburos; también es irrenunciable la apreciación como bien social que aplicamos a los servicios públicos esenciales, lo que debe permitir a todos los argentinos el acceso y la permanencia en sus sistemas de prestación, como también el desarrollo independiente de nuestras actividades económicas.

Asimismo entendemos que resulta imprescindible terminar con el proceso de desintegración nacional que padecemos donde, además de agrandarse las diferencias entre los ingresos de los que más tienen y los desposeídos, las diferencias entre los estados provinciales son cada vez más evidentes, especialmente entre aquellos aposentados sobre los yacimientos de petróleo y gas y los que son excluidos de esa condición, aunque hayan contribuido a descubrirlos y desarrollarlos. Concebimos a la República como una unidad orgánica de componentes solidarios entre sí en las buenas y en las malas; hemos manifestado reiteradamente que tenemos la obligación de volver a ser una Nación y superar el falso federalismo que, al mismo tiempo que somete a las Provincias a una permanente actitud de mendicidad ante el poder central, permite la consolidación de feudos políticos y la entrega de las riquezas yacentes en sus territorios a las multinacionales del petróleo y la minería.

En el ámbito energético asistimos a una crisis integral del modelo de mercado, donde al saqueo se sumó la desinversión y nos muestra día a día sus falencias estructurales en todos los aspectos de los subsectores eléctrico e hidrocarburífero, crisis agravada por las condiciones dramáticas en las que han caído los sectores íntimamente relacionados, en especial el del transporte. Tal como lo sostiene Paul Samuelson, el mercado ha demostrado ser marcadamente macroineficiente. Insólitamente, el sistema energético argentino depende de las condiciones climáticas, pero es constante el agravamiento de los problemas; las soluciones son ´parches´ mal puestos que no responden a un planteo integral, sino a la ´bondad´ de unos negocios que, cuanto menos, bordean la ilicitud y al sostenimiento de los beneficiarios del proceso privatizador.

No podía menos que esperarse otra fracasada finalización del modelo neoliberal, pero tampoco puede preverse sensatamente ninguna solución que no requiera una fuerte inversión en todos los rubros, aspecto sobre el que existen coincidencias, las que desaparecen cuando deben profundizarse las medidas a tomar, ya que no existen más que dos opiniones: a) o se mantiene el sistema de mercado existente -irracional, ineficiente, costoso y favorecedor de los intereses de las multinacionales o de los nuevos empresarios nacionales ´amigos´ del gobierno, al que la gestión del Presidente Kirchner no sólo ha mantenido intacto sino que ha profundizado hasta límites de insensatez que asombran dentro del contexto internacional, como por ejemplo, la provincialización del subsuelo-, o b) se opta por modificaciones sustanciales que permitan reimplantar el sistema nacional, estatal, racional y centralizado, tal como oportunamente hemos propuesto desde el MORENO, e incluso ante el Presidente- señalándose que el actual modelo es absolutamente impotente para satisfacer las necesidades que el desarrollo nacional requiere. No hay posiciones intermedias, por más que, ante la crisis actual, se intente disfrazarlas con un discurso pseudotécnico-progresista.

Electoralmente, los tres principales candidatos demuestran ignorar que el tema energético es un tema infraestructural, de mediano y largo plazo, que debe ser tratado de acuerdo a lo dispuesto por nuestra Constitución Nacional, es decir, contemplando las necesidades de las generaciones futuras, preservando la defensa nacional y promoviendo el bienestar general. Compiten en lograr el mayor nivel de obsecuencia ante el poder petrolero. A ninguno de ellos le ha interesado ni le importa que seamos el único país que entregó sus hidrocarburos sin perder una guerra, y que acepta -al mismo tiempo que se mantienen niveles de pobreza y de desocupación inaceptables, sueldos y jubilaciones misérrimas, carencia de inversiones urgentes y necesarias de infraestructura y una creciente desnacionalización empresaria-contemplar mansamente cómo miles de millones de dólares son remitidos por las petroleras multinacionales al exterior. Con angustia, podemos afirmar que, conciente o inconcientemente, viven en un irresponsable limbo político o, en términos populares, son perfectos integrantes de una clase política que gerencia el modelo sin tocar sus cimientos, que seguirán en manos de los trusts internacionales del petróleo y las finanzas. Son, indudablemente, usufructuarios de la pobreza, porque a los hombres pobres les cuesta mucho ser hombres libres.

Como triste consuelo vemos que, dentro de este contexto de muchas ofertas pero pocas ideas, y sin debates, otros temas vitales también están ausentes o son tratados con vagas generalidades. Podríamos señalar por ejemplo, instaurar un sistema bancario al servicio de las actividades productivas -como debe ser- y no al revés; reimplantar un sistema nacional educativo sarmientino, emancipador e igualador; eliminar el saqueo minero; concebir un plan estratégico nacional para preservar los recursos acuíferos, desarrollando su uso racional y extendiendo las fronteras verdes; implementar un plan nacional de transporte; superar los feudos provinciales con la creación de regiones y la discusión del futuro de las más desposeídas como el NEA y el NOA; estudiar una reforma política que supere el divorcio existente entre los ciudadanos y quienes deben representarlos, defender a los productores agrarios ante el oligopolio exportador, preparar un plan nacional de desarrollo integral, etc.
Más específicamente, y siguiendo con los tres principales y mediáticos candidatos, vemos que la representante oficial –del Frente para la Victoria-, ´dedométricamente´ electa, manteniendo la política de sumisión ejercida por su marido, se pasea por el exterior de la mano de Repsol-YPF prometiendo, a auditorios que más que de empresarios parecen de ´vivillos´, respetarles el modelo menemista, otorgarles aumentos de tarifas y convertirlos en interlocutores privilegiados en su futura gestión. Sus esotéricos razonamientos sobre que “el cambio es más de lo mismo”, mueven a hilaridad dentro y fuera del país, pero también causan serias preocupaciones en todos aquellos que ya estamos padeciendo los últimos cuatro años de gobierno. Los razonamientos básicos son similares a los expuestos en su oportunidad por las más encumbradas figuras de la administración Menem: ni el Estado del 45 ni el libertinaje de los 90; ahora –promete- habrá entes reguladores que controlan, etc. Sin dudas, es la misma definición del modelo privatizador y desregulador que ha colapsado: Dromi, Cavallo y Cía. se cansaron de repetirlo. Es obvio que el modelo no se tocará, y también lo es que la candidata no está en condiciones de someterse a una conferencia de prensa abierta, y menos a un debate.

Por su parte el candidato de UNA nos promete volver a la misma situación que le tocó vivir cuando el Presidente Duhalde lo convocó para hacerse cargo del Ministerio de Economía, lo que constituye un sueño minúsculo. Su principal asesor energético ha de solucionar la crisis con un aumento de tarifas a los usuarios domésticos; ignora que, salvo para los usuarios familiares, todas las demás tarifas han sido sensiblemente incrementadas y que ,además, se les ha quitado la característica de servicio público, por lo que deben ser pactadas entre los productores y los usuarios industriales y comerciales; también parece no saber que las petroleras cotizan todos sus productos a precio internacional, a pesar de estar legalmente prohibido. El candidato Lavagna, muy cercano de los círculos financieros y de los intereses de los EEUU y Europa, se opone sin más a cualquier tipo de relación con Venezuela, mucho más allá de la simpatía que cada uno puede tener por el Presidente Chávez. Como no existen oportunidades de debatir libremente, sería bueno preguntarle cómo va a solucionar la Argentina sus necesidades gasíferas de largo plazo –ya que el gas natural constituye el 50 % de su matriz energética primaria- cuando las reservas de Bolivia, en el mejor de los casos, alcanzan para el mediano plazo o, lo que es lo mismo, para cumplir el término de recuperación de la inversión del gasoducto del NEA. Consecuentemente, el modelo energético no será tocado, ni siquiera en aquellos aspectos técnicos que pudieran lograr un mejor funcionamiento operativo con la consiguiente baja de costos, a pesar de que la mejor preparación profesional del candidato podría abrir alguna esperanza.

La candidata de la CC ha renunciado al ARI y prácticamente, ha disuelto su Comisión de Energía, de la cual salían propuestas similares a las del MORENO. Paralelamente, creó una Coalición Cívica donde caben todos aquellos que pueden denominarse ´la derecha´ del espectro político. La Dra. Carrió ha decidido ingresar al club al que pertenecen los Kirchner, donde el poder es un deseo en sí mismo, ajeno a la obtención del bien común. El monetarismo extremo de su candidato a Ministro de Economía no se diferencia de los mejores discursos de Domingo Cavallo, Roque Fernández o José L. Machinea. Su simpática exposición ante los petroleros, acompañada por María Eugenia Estensoro, los ha dejado muy tranquilos: el modelo no cambiará.

La Sra. Estensoro está ocupando una posición preponderante al lado de la candidata; es una ardiente defensora de la actuación de su padre, José Estensoro, quien fue conjuntamente con Carlos Menem, Domingo Cavallo, Néstor Kirchner y Oscar Parrilli, uno de los máximos responsables de la venta del capital social de YPF SE; irrespetuosa e ignorantemente compara a su padre con Enrique Mosconi, y lava su conciencia diciendo que en ese momento se convirtió a YPF en una empresa mixta que daba ganancias; al igual que Parrilli, miente cuando afirma que la verdadera privatización se concretó cuando Roque Fernández vendió el 20 % del capital estatal restante. La empresa sigue siendo tan privada como antes, mientras el Estado Nacional mantenga una sola acción, lo que le permite ejercer el poder de veto en determinada situaciones de gran importancia, tales como el cese de actividades, un copamiento hostil, el cambio de domicilio fiscal o social. Como estas expresiones son pronunciadas delante de la candidata, es lógico suponer que ésta las comparte, y que ha cambiado su concepto moral sobre una de las privatizaciones más corruptas del proceso menemista: sanción de una ley sin el quórum necesario, ausencia de tasación previa, oculto calculo de los U$S 19 por acción en la oferta, existencia de dos balances generales, forzada e ilegal venta del 19 % a Repsol, etc.

De los candidatos no favorecidos por discutibles encuestas, quien representa la ideología del MORENO es el candidato de Proyecto Sur y presidente de nuestra institución, Fernando “Pino” Solanas, quien prioriza la recuperación para el Estado Nacional de nuestras riquezas petroleras y de los demás recursos naturales y bienes derivados de su explotación, y sostiene que las utilidades deben ser invertidas en beneficio de todos los compatriotas. No desconocemos que Vilma Ripoll tiene una posición similar en materia energética. No es el caso de Alberto Rodríguez Saa, del FREJULI, quien es asesorado por el ex Secretario de Energía del Proceso y funcionario y embajador del menemismo, Alieto Guadagni, ardiente defensor del proceso privatizador y asiduo conferencista en los organismos del establishment, ni de Jorge Sobich, vinculado estrechamente a Repsol-YPF y defensor de la plena vigencia del precio internacional, de las prórrogas indefinidas de las concesiones y de la preferencia del mercado externo por sobre el local.

Buenos Aires, 15 de octubre del 2007

Gustavo Calleja Félix Herrero José Rigane
Vicepresidentes

0 Comentá esta nota:

Publicar un comentario