Por Mario Muro
Somos concientes que nuestro universo es fluir de energía. Que todo lo que existe en todos lo planos es solo energía, y que nuestro camino de evolución consiste básicamente en conectarnos con la energía creadora del amor para volver a reunirnos con la esencia única del AMOR.
Por ello encarnamos, el transito en esta nave-escuela-planeta es para poder evolucionar física, emotiva, energética y astralmente en el amor, para que nuestra chispa divina no quede atrofiada sin evolucionar, sino que a través de los vehículos-cuerpos cumpla con su destino de evolución.
Entonces descubrimos que nuestro maestro interior es el primer eslabón, luego comulgamos con el mundo natural y entramos en fluido contacto con sus elementales, también nos ejercitamos y accedemos al contacto con guías, maestros y jerarquías espirituales, que al existir en otros planos nuestro físico no puede conectarse, pero si nuestra esencia-conciencia.
Entonces, si somos capaces de avanzar estos estadios, porque las relaciones humanas las reducimos a la ética y la moral??
No darnos cuenta que ninguna persona que cruza nuestra existencia es casual es perdernos gran parte de las señales que el AMOR evolutivo nos envía.
Si topamos con alguien y no “escuchamos-sentimos” ningún mensaje para nuestro actual estadio evolutivo, no SIGNIFICA que NO existió, sino que supimos “verlo-recibirlo-entenderlo”.
La cortesía nos permite vivir en un mundo sin mayores conflictos, pero hasta donde estamos comprometidos por la evolución propia y de los demás? No significa que la cortesía esta mal, no por el contrario es una obligación del iniciado tratar cortésmente a toda la creación, porque todo lo que existe merece nuestro respeto.
Si somos practicantes de la cortesía lograremos con el tiempo la empatía con los demás, y entonces podremos hacer cosas juntos, o que el otro responda a nuestros estímulos. Pero es suficiente? Alcanza lograr la empatía con el universo completo para evolucionar? No sino podemos “escuchar-ver” los “signos-señales” para nuestra evolución en el amor. Seremos personas maravillosas, amadas y respetadas por todos, pero no garantizo que estemos evolucionando.
Vuelvo a repetir la cortesía y la generación de empatía no son innecesarias y no contributivas, muy por el contrario son claves para mejorar las relaciones en esta encarnación, por ello debemos ser permanentes practicantes de la amabilidad, la preocupación por los demás, el afecto, la paz y serenidad.
Esta clarísimo que se atrae lo que se vibra, por ello cuanto mas dominamos la cortesía, más respuestas agradables logramos.
Pero el verdadero desafío se acelera el ritmo evolutivo usando al energía de forma conciente para relacionarnos con los demás.
Cuando somos capaces de mantener nuestro anclaje de forma permanente, cuando podemos de forma automática sostener nuestra energía vital en nuestro sistema y concientemente entregar la energía universal a todo lo que nos rodea, podremos mantener el estado de alerta para capotar todos los mensajes de quienes están en nuestras vidas, por segundos o por milenios...
El estar despiertos significa estar proyectando energía a los demás para poder conectar sus esencias a cada instante, y entonces rechequear permanentemente que debemos aprender a través de el o con el; el otro es nuestro espejo y no debemos temer del espejo, es la única forma de ver que somos y que debemos ser.
¿Cómo se logra?
Con entrenamiento permanente, chequear que estemos anclados y con nuestra energía completa debe ser tan común como respirar.
Regular los grados de apertura y velocidad de giro de nuestros chakras de forma conciente, nunca “caer” en una reunión social, laboral, escolar, religiosa, política, etc., etc.; sin prepararnos energéticamente, y tener el cardíaco irradiando concientemente para que todo lo que ocurra sea leído por nuestra esencia. Al entrar a los lugares que transitamos adueñarnos de ellos, anclando y limpiando; postulando ser invisibles para toda energía que no corresponda.
Proyectar la energía nos permite elevar las vibraciones del lugar, y también eleva nuestra conciencia. No dudar que cada persona que encontremos tiene un mensaje para nosotros. A medida que estas practicas sean permanentes y concientes estaremos evolucionando, y si nuestros hijos son adiestrados en lo mismo estamos provocando la evolución en la raza.
Esta practica de irradiar superas también la cortesía y la empatía, porque nunca trata de controla r a los demás, se entrega sin esperar recibir, no genera apegos, es amor incondicional... un paso mas en la evolución.
Y la evolución de la razón es la cognición a través del amor, no es instinto sino “captar” la verdad porque se la siente mas que entenderla, y se la abraza aunque no se comprenda.




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