Por Carlos PascuarielloLa concejal Andrea Romero (PJ) de Puerto Madryn, junto a su equipo técnico de trabajo, está elaborando un proyecto de declaración en apoyo a la iniciativa del senador nacional de Mendoza, Celso Alejandro Jaque, que impulsa la creación de la “cuenta de ahorro infantil gratuita” en las entidades financieras del país. Esta iniciativa tiene por objetivo regular, promover y facilitar el ahorro infantil, con la autorización de los padres.
El proyecto de Jaque, ingresado bajo el expediente S-338/07 a la Cámara de Senadores de la Nación y con dictamen favorable, favorece el ahorro nacional porque “es unos de los elementos esenciales para el desarrollo económico y social de nuestro país” se indicó en los considerandos.
Se explicó también que a través de esta ley se dispondrían de beneficios como la apertura de una cuenta gratuita, sin costos administrativos, que le permitiría a los chicos tener la disponibilidad del dinero en cualquier momento y un rendimiento de los recursos depositados.
En este contexto, la legisladora municipal comentó que el Banco Central “está evaluando la posibilidad de volver a la libreta postal, con el objetivo de impulsar el ahorro infantil, reavivando el espíritu del ahorro”. Con tal fin implementaría una tarjeta y un resumen de los fondos ahorrados que los menores podrían utilizar a partir de los 18 años. Incluso, el Banco de la Ciudad de Buenos Aires tiene previsto para el próximo año, lanzar el “Plan Ahorro Niño” que tiene el mismo objetivo el Banco Central.
“Estimular y desarrollar la “cultura del ahorro” en los niños, propicia el aprendizaje de los mismos y la valoración de la moneda nacional, empezando por comprender la concepción del esfuerzo y del trabajo” indicó la Concejal Romero (PJ), resaltando también que esta actitud “les va a permitir planificar y plantearse objetivos a largo plazo, para así prever un futuro con el sostén y desempeño acordes y necesarios dentro de nuestra sociedad”.
Un poco de historia
El origen de las Cajas de Ahorro estaba vinculado a las instituciones de tipo benéfica, especialmente a los Montes de Piedad. Éstos surgieron en la Italia del siglo XV, a iniciativa de los franciscanos, quienes otorgaban préstamos prendarios sin interés para satisfacer necesidades más elementales. El Concilio de Trento (1545-1563) proclamó el carácter benéfico de los Montes de Piedad. (del italiano Monte di Pieta, eran entidades benéficas donde los pobres podían obtener sumas en metálico empeñando sus pertenencias y así satisfacer sus necesidades más primarias).
La palabra Monte hacía ya referencia a una caja de pública o una masa metálica de dinero. Las ciudades estados italianas habían instaurados Montes desde el Siglo XII para afrontar necesidades financieras o de obras públicas. La denominación de Piedad (di Pieta) se agrega para diferenciarlas de otros tipos de Montes, ya que cumplían fines caritativos y benéficos. Paralelamente, las instituciones benéficas, comienzan su expansión a finales del siglo XVIII por países como Alemania e Inglaterra.
El pensador inglés Jeremy Bentham estableció que: “las cajas de ahorro son un instrumento que permite mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora, a través de la remuneración del ahorro, lo que proporcionara un nivel de seguridad económica superior”. Las cajas de ahorro tuvieron su evolución, a partir de la transformación del concepto de “beneficencia” que fue sustituido por el de “seguro social”. Y a partir del año 1908, que se creó el Instituto Nacional de Previsión, se comenzó a implementar el sistema de seguros sociales que cubría una pequeña parte de las necesidades de los asalariados.




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