Por ADIN
El equipo de especialistas que trabaja en el departamento mendocino de Malargüe descubrió un tipo de rayos que representan la radiación más potente de energía cósmica jamás medida. Los rayos cósmicos provendrían de agujeros negros gigantescos, situados en el centro de determinadas galaxias.
Científicos del laboratorio internacional ubicado en Mendoza, anunciaron este descubrimiento astronómico importantísimo, que permitiría desentrañar la fuente y el comportamiento de los llamados "rayos cósmicos". Estos son los emisores más potentes de energía de la naturaleza, los cuales son estudiados para conocer el origen del Universo.
Los resultados de esta investigación no sólo comenzarían a explicar, de un modo más certero, el funcionamiento de una de las más potentes, misteriosas y antiguas fuerzas del Universo, sino que también fundan una nueva especialidad científica, "la astronomía de la radiación cósmica", indicaron los científicos.
Desde el observatorio "Pierre Auger", se anunció que, según las investigaciones, "las Galaxias con núcleos activos son los más probables candidatos a ser las fuentes de los rayos cósmicos de las energías más elevadas que llegan a la Tierra".
Los rayos cósmicos son partículas subatómicas que atraviesan el universo y se estrellan en la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a la de la luz, pero hasta el momento su origen y comportamiento eran un completo misterio para la ciencia.
De allí la relevancia de este descubrimiento, que paralelamente será anunciado a nivel global en la portada de la revista "Science", la más prestigiosa del ámbito científico mundial.
De hecho, mientras se realizaba el anunció en Malargüe, en la ciudad de Chicago, el Premio Nobel de Física James Cronin festejaba los logros alcanzados por el equipo en el cual él mismo participa desde los Estados Unidos.
"Se ha dado un gran paso para resolver el misterio de la naturaleza y origen de los rayos cósmicos de mayor potencia, descubiertos en 1938 por Pierre Auger", dijo Cronin, coautor del estudio publicado en la revista estadounidense "Science".
Alberto Etchegoyen, de la Comisión Nacional de Energía Atómica y líder del proyecto, explicó que "lo descubierto por nuestro equipo es que los rayos cósmicos de las más altas energías no llegan por igual de todas direcciones. Existen direcciones de arribo preferenciales".
Este descubrimiento fundamental "permitirá en los próximos años precisar la fuente exacta de los rayos cósmicos y cómo aceleran las partículas que transportan", declaró el científico argentino.
El equipo de especialistas que trabaja en el departamento mendocino de Malargüe descubrió un tipo de rayos que representan la radiación más potente de energía cósmica jamás medida. Los rayos cósmicos provendrían de agujeros negros gigantescos, situados en el centro de determinadas galaxias.
Científicos del laboratorio internacional ubicado en Mendoza, anunciaron este descubrimiento astronómico importantísimo, que permitiría desentrañar la fuente y el comportamiento de los llamados "rayos cósmicos". Estos son los emisores más potentes de energía de la naturaleza, los cuales son estudiados para conocer el origen del Universo.
Los resultados de esta investigación no sólo comenzarían a explicar, de un modo más certero, el funcionamiento de una de las más potentes, misteriosas y antiguas fuerzas del Universo, sino que también fundan una nueva especialidad científica, "la astronomía de la radiación cósmica", indicaron los científicos.
Desde el observatorio "Pierre Auger", se anunció que, según las investigaciones, "las Galaxias con núcleos activos son los más probables candidatos a ser las fuentes de los rayos cósmicos de las energías más elevadas que llegan a la Tierra".
Los rayos cósmicos son partículas subatómicas que atraviesan el universo y se estrellan en la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a la de la luz, pero hasta el momento su origen y comportamiento eran un completo misterio para la ciencia.
De allí la relevancia de este descubrimiento, que paralelamente será anunciado a nivel global en la portada de la revista "Science", la más prestigiosa del ámbito científico mundial.
De hecho, mientras se realizaba el anunció en Malargüe, en la ciudad de Chicago, el Premio Nobel de Física James Cronin festejaba los logros alcanzados por el equipo en el cual él mismo participa desde los Estados Unidos.
"Se ha dado un gran paso para resolver el misterio de la naturaleza y origen de los rayos cósmicos de mayor potencia, descubiertos en 1938 por Pierre Auger", dijo Cronin, coautor del estudio publicado en la revista estadounidense "Science".
Alberto Etchegoyen, de la Comisión Nacional de Energía Atómica y líder del proyecto, explicó que "lo descubierto por nuestro equipo es que los rayos cósmicos de las más altas energías no llegan por igual de todas direcciones. Existen direcciones de arribo preferenciales".
Este descubrimiento fundamental "permitirá en los próximos años precisar la fuente exacta de los rayos cósmicos y cómo aceleran las partículas que transportan", declaró el científico argentino.





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