Por Saúl Gherscovici
Fuente: La Posta
Comodorense
La noticia nos llegó, casi de la nada y de casualidad el
sábado a la noche, y nos dejó fríos, casi mudos. Nunca pude encontrarme con
Marcelo Bravo, café mediante, para tener una charla frente a frente. Nuestra
comunicación, siempre (ahora lamento), fue telefónica o por redes sociales. En
esos contactos, siempre apareció la voz de apoyo de Marcelo cuando tuve algún inconveniente o los
conflictos típicos que debemos atravesar los periodistas, tanto con los
funcionarios de turno como con las patronales.
Marcelo Bravo, en consecuencia, siempre estuvo cerca,
apoyando a los que venimos o intentamos crecer en este hermoso trabajo que es
informar. Desde su experiencia propia, primero los conflictos con los de
arriba, y su manera de empezar de nuevo, me inspiró para hacer lo propio y
entonces acá estamos, tratando de seguir su ejemplo, sin tanta agudeza tal vez
como él.
Nos quedaron algunos proyectos compartidos por realizar,
esos que no pudieron darse por tiempos o torpes cláusulas de exclusividad que,
algunos, soportamos durante bastante tiempo.
Lo único que, a esta altura podemos decir, es un GRACIAS con
mayúsculas a Marcelo, por su forma de enseñar con la acción y por
esa mano y voz solidaria que siempre
tuvo para con nosotros. A su familia, el respeto y el abrazo grande, ése que
nunca pudimos darnos en esta vida.
Nota relacionada: Rawsonline: “Cerrado por duelo”


0 Comentá esta nota:
Publicar un comentario